|
No engendrarás
Te veo revolcarte en el indominio de tus dudas.
¿a dónde vas? Yo sé lo que ignoras.
¿qué lograste? Un poco de nada y de silencio...
pretendiste ser primavera...y te ahogaste
en las gélidas nieblas del invierno.
Quisiste ser mariposa, y te enredaste
en tus nauseabundas babas, para ser
perenne larva con destino incierto.
No fuiste fuego… pero si cenizas.
Tu paso cansado y oscuro no será recibido
Ni esperado, ni querido, ni albergado,
Ni extrañado, ni sentido, ni deseado…
Tu suicidio no será una droga.
No apretará tu cuello la textura firme de una soga.
Un disparo de rosas acariciará tus sienes
en inútil tarea de hallar sangre roja.
No tendrá tu helado rostro la caricia
de la mano de un hijo atormentado
en el único atardecer de tu partida…
Porque la acidez de tu esperma amarillenta
no engendrará vida.
|